En un antiguo candelabro de un viejo mueble, permanecían cuatro velas, de las cuales tres lucían dando una ténue luz.
Alguna se consumía más rápida que las otras.
Las tres velas se mostraban con abundante cera en su delgado cuerpo.
La cuarta vela que permanecía apagada se mostraba contenta de no consumirse, su delgado cuerpo estaba limpio y liso... y mirando a las tres velas les dice con cierta burla:
- ¡Caramba, os estais consumiendo!
Las tres velas se miran y responden al unísono:
- Nos consumimos porque estamos dando luz, estamos alumbrando... Y tú, ¿ Cuando vas a lucir?
¿Cuando vas a ofrecer tu luz?
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5 comentarios:
Me gustó la parábola con su enseñanza aplicable a las personas. Abrazos
El cuentos que te dejan colgando el pensamiento me gustan.
Un besito y me alegra que estes de vuelta por aqui :-)
¡¡¡¡Sorpresa!!
Un abrazo, espero que te encuentres bien.
La luz me guió hacia tu bello rincón.necesitaba desconectar y vuelvo, pase a saludarte.
Tu pequeña que tal?
Anrazo
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